INVESTIGACIÓN
Primer año del Ciclo de lecturas LASAR 2022
Reflexiones de las coordinadoras, Dra. Laura Pasquali y Dra. Carolina Piazzi.
Entre agosto y diciembre de este año, el Laboratorio de Saberes Ambientales Regionales (LASAR) del ISHIR llevó adelante cinco encuentros presenciales en los que se conformó un grupo de lectura y diálogo, con personas que se acercaron desde diversas disciplinas e intereses, sobre algunas de las temáticas propuestas por las coordinadoras.
Los objetivos planteados para este ciclo fueron:
- Dialogar sobre Historia y Ambiente. ¿Qué miradas son posibles en torno a esta intersección?
- Construir puentes y opciones de abordajes renovados desde perspectivas ecocéntricas/biocéntricas.
La planificación inicial de estos encuentros contemplaba una exploración sobre el bagaje que la Historia, como disciplina, tiene respecto a la cuestión ambiental. Teniendo algún recorrido previo, sabíamos que, al menos para el caso argentino, los antecedentes no son muy cuantiosos, por lo cual decidimos abrir la invitación y así fue que nos encontramos con la resonancia de personas ajenas al campo historiográfico pero involucradas activamente, en distintos ámbitos, con lo ambiental. Así, en tanto coordinadoras nos llevó a uno de los aprendizajes de este primer ciclo del LASAR que es el de la necesidad de abrir fronteras: sabemos que lo ambiental implica este desplazamiento, y lo vivenciamos en la respuesta obtenida desde distintos ámbitos, por lo que nos corrimos de la comodidad de la disciplina para escuchar otras necesidades.
Algunos encuentros giraron en torno a la discusión de algunos materiales que proponen periodizaciones respecto a la huella ecológica y a la relación humanos-naturaleza, desde la Historia Ambiental/Ecológica, el Ecofeminismo, la Economía, entre otras miradas. Un punto a destacar es que dichos textos, además de proponer explicaciones sobre la historización de la crisis civilizatoria y ecológica actual, relatan experiencias alternativas al modelo imperante (sociedades matriarcales; agroecología) ancladas en comunidades locales puntuales, revalorizando, así, sociedades portadoras de una “cultura de la naturaleza”.
El diálogo propuesto se dio de manera horizontal y fue construido entre todes: por esto, más allá de los materiales propuestos, hubo instancias de construcción colectiva de contenidos, que verán sus frutos el año próximo. Conversamos sobre las nociones de naturaleza, trabajo, soberanía alimentaria y alfabetización ecológica, desde los saberes que cada participante trajo.
Dentro de esta construcción colectiva, una de las cuestiones que apareció reiteradamente en los encuentros fue la necesidad de pensar en clave de la Educación Ambiental. Por razones de desempeño de algune de les asistentes y por interés del mismo Laboratorio, se hizo evidente la importancia de producir material para escuelas que aborde la problemática ambiental. En este punto, resultó claro además, la necesidad de que la construcción sea en clave provincial/regional y desde el presente de esta región hundiendo raíces en la profundidad histórica de las problemáticas actuales. Esto se asoció, también, con la posibilidad de pensar en una periodización ambiental de la provincia.
Si tendríamos que definir lo ambiental luego de este año de trabajo, podemos decir que a lo largo de los encuentros, emergieron diversos temas asociados: producción, trabajo, salud, educación, alimentación… por lo que la interconexión a la que nos interpela lo ambiental se hizo evidente en las preocupaciones que cada participante traía.
En una de las ponencias sobre las que trabajamos, autoría de Teresa Suárez, rescatamos un párrafo que sintetiza, en parte, la perspectiva con la que nos interesa trabajar:: “...la mirada socioambiental, no repara solo en la relación con la naturaleza sino en toda forma de vínculo (familiar, laboral), ya que en definitiva la relación con la naturaleza que tenga la sociedad será una muestra más de cómo se piensa el mundo. Si hay dominación y explotación sobre la naturaleza, habrá de la misma manera sobre ciertos sectores sociales (mujeres, niños, indígenas)”.
La conexión con las características del sistema científico actual resultó iluminadora para cuestionar nuestras propias prácticas dentro del sistema y vislumbrar la posibilidad de fomentar espacios de diálogo como éste que estamos construyendo.
Agradecemos la presencia de cada une que pasó por este primer ciclo y nos encontraremos el 2023 para seguir creciendo en clave colectiva y por el respeto hacia lo que nos rodea.
Carolina Piazzi y Laura Pasquali.